Despertamos con la gran nevada del viaje. Ventisca y nieve y más nieve y más nieve. Desayunamos en el hotel y vamos hacia la estación de debajo del puente. Aparte de ir con el tiempo justo, arrastrar maletas con tanta nieve nos hace ir muy lentos y por un momento pensamos que vamos a perder el bus, pero por suerte se retrasa por el temporal y llegamos bien (San Coco!!). Nos hacemos unas fotos con el pelo a lo George Clooney y la nieve de fondo y nos vamos hacia Viena.
Nos quedamos en Viena un par de horas y terminamos de visitar y fotografiar una parte que se nos había quedado, comemos y damos una última vuelta por el centro y ya nos vamos a pillar el tren hacia Budapest.
En el viaje a Budapest nos tocó al lado de un viejo que era idéntico al señor Wilson, el de Daniel el Travieso, y tenía un tono de voz bastante cómico, como si se hubiera tragado una trompeta. Marks le hacía burla todo el rato y yo verás como le de por hablarnos, porque era el típico que no paraba de hablar. Estaba todo el tiempo hablando con la señora de enfrente en un idioma raro que no se cual sería, pero lo único que se entendía era “nega nega nega” y poco más. Yo para divertirme me imaginé que le estaba explicando a la señora cómo hacía él los bizcochos, y entonces me levanto un momento y cuando vuelvo ya estaba el señor Wilson hablando con el pobre Marks. Nos hablaba en su idioma el cual no entendiamos pero él se pensaría que si lo entendíamos y lo único que entendí fue cuando saca un bocadillo de la chaqueta mordisqueado y me dice “salami” y yo aaahhh si salami ñam ñam y se rie y me dice “calimera” y le digo no jodas, eres calimero??? Y me dice “si si” y yo le digo “yo creia que era blanco y negro, y que era un pollo, y resulta q usted es calimero” y el “si si, salami” y yo aaahhh q Calimero come salami y el “sisi, calimero, salami” xDDDDDDDDD pobre Señor Wilson.
Llegamos a Budapest sin más contratiempos, bueno si, un borracho se puso a hablar conmigo en el metro y yo me puse a imitarle y él se reía mucho y me hacia sonidos guturales y de repente vino hacia mi con una velocidad terriblemente lenta, me dio tiempo a peinarme, sacar las orejeras, ponerme la bufanda, coger las maletas y salir afuera y él todavía iba por la mitad. Buscamos el hotel y nos quedamos ahí. Son las 19h de la tarde y como pretendíamos salir de fiesta, mientras que buscamos a donde ir y nos preparamos y tal, decidimos no salir a dar una vuelta. Marks se va a dar rayos y me deja a solas con su Monster, pero esta historia la leeréis más adelante porque se merece un post aparte. Cuando vuelve, me dice que la tia de los rayos le ha aconsejado un sitio de moda en el que ponen música negra y R&B, pues para que complicarnos más, nos vamos allí.
Decidimos cenar en un Friday’s y darnos un homenaje por ser la última cena de nuestro viaje, como somos burgueses no importa nada, estamos que lo tiramos. El Friday’s húngaro viene a costar más o menos lo mismo que el de España, pero joder, te ponen las hamburguesas muuuuuuuucho más grandes, y los nachos!!
Acabamos reventados de comer y nos vamos rumbo al Dokk Café!!!
Hoy si que si que va a ser una buena nocheeeeeeeeeeeeee.


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